La leyenda de Bigotes

Una de las leyendas existentes en Zafra nos cuenta lo que aconteció aproximadamente en el año 1460, en nuestro pueblo había un castillo feudal.. Cuyo gobernador era D. Mendo Méndez de Peláez, conocido popularmente por "Bigotes". La leyenda se desarrolla en el caluroso verano, que por estos lares es sofocante y muy seco, hasta tal punto que las fuentes y pozos de la población estaban secos. Solamente la fuente del patio del castillo manaba gran cantidad de agua cristalina y fresca.
Una mañana de Agosto (martes), una gitana se introdujo en el patio burlando a la guardia del castillo con intención de coger de la fuente agua para beber, siendo sorprendida en el intento, los guardianes la llevaron ante D Mendo (bigotes), el cual increpó a ésta diciendo:
"¡Como mala gitana, te atreves a entrar en el castillo y coger agua que no es tuya!"
A lo que la gitana respondió llorando:
"¡Perdonadme mi Señor, mi madre se muere de sed y el cántaro de agua es para ella! ¡Tened piedad!"
D. Mendo no se conmovió con las súplicas y llantos de la gitana y ordenó el siguiente castigo:
Se tiraría el cántaro al aire y por cada trozo en los que se partiera éste, supondría un latigazo para la gitana. El cántaro se partió en siete pedazos por lo que la gitana recibió siete latigazos, y a continuación fue expulsada. Cuando ésta iba saliendo se volvió para mirar a D. Mendo y le echó la siguiente maldición: "¡siete trozos, siete! ¡Los siete días de la semana!¡Hoy es martes, te espero para el martes próximo!¡Tanta agua tendrás, que navegarás en ella,"maldito"!.
El gobernador, aunque carecía de toda compasión y conciencia, esa noche no pegó ojo, pues recordaba la maldición que la gitana le había proferido.
A la mañana siguiente, D Mendo se levantó con mucha fiebre que iba aumentando día a día agravando su salud hasta que el lunes siguiente falleció.
El martes por la mañana, el cadáver de D. Mendo yacía expuesto en una de las salas del castillo. Ese día hubo una copiosa tormenta que en pocas horas inundó las dependencias del castillo y el pueblo, y la caja con el cuerpo de D. Mendo (Bigotes) quedó flotando hasta que llegó a un riachuelo cercano que la desplazó hacia un precipicio en forma de catarata y allí quedó varada. En ese momento apareció el fantasma de la gitana y le dijo: ¡Mi maldición se ha cumplido!¡Tanta agua tendrás que navegarás en ella, maldito!¡Ahora húndete en los abismos! La gitana desapareció y el ataúd del conde se perdió en el fondo. De ahí procede el dicho popular :"Llueve más que cuando enterraron a Bigotes". O también conocido como: "Llueve más que cuando enterraron a Zafra".