La leyenda del Cristo del Rosario

Cuenta esta leyenda que en el siglo XVI fueron encargadas dos imágenes de Cristo Crucificado, uno para la Parroquia de la Candelaria y otro para el Convento del Rosario habitado por frailes dominicos. Cuando llegaron las imágenes en unas cajas, las abrieron los sacerdotes de la Candelaria y vieron que una de las dos traía un brazo roto. Entonces ladinamente estos curas se quedaron con la imagen que venía entera y mandaron al Rosario aquella que venía rota. La sorpresa fue que al abrir los frailes dominicos el bulto en que venía su Cristo, se dieron cuenta de que milagrosamente se había restablecido la rotura del brazo; y es la imagen que se sigue venerando en el convento de la Encarnación y Mina con el nombre del Rosario.