Vicente Cervantes. (1755-1829).

Fue el discípulo predilecto de Casimiro Gómez Ortega en el Jardín Botánico de Madrid. Obtuvo el título de farmacéutico en 1784 e inició con gran éxito su carrera profesional como boticario mayor en el Hospital General madrileño. Su trayectoria biográfica experimentó un profundo cambio con motivo de la expedición, organizada a propuesta y bajo la dirección de Martín de Sessé, para estudiar la historia natural de Nueva España. Fue nombrado, en efecto, titular de la nueva Cátedra de Botánica en la Universidad de México (1787), fundada en relación con la citada empresa.

Desde 1787 hasta 1802, se consagró en la capital mexicana a la enseñanza, al nuevo Jardín Botánico allí instalado y a colaborar en las tareas científicas de la expedición. Cuando Sessé volvió a España en 1803, Cervantes permaneció allí. Regentó hasta el final de su vida la cátedra y el Jardín, además de dirigir, durante casi dos décadas, la botica del Hospital de San Andrés, en la que instaló un excelente laboratorio químico. Fue plenamente respetado por los dirigentes políticos del México independiente.

Cervantes realizó una notable labor de investigación de la flora mexicana, y describió por vez primera muchas especies. Mantuvo una estrecha relación científica con Antonio José Cavanilles al que envió numerosos materiales. También estuvo en conexión con Alexander von Humbolt y Aimé Bonpland, con los que trabó gran amistad durante la estancia de ambos en México. Entre sus abundantes discípulos, destaca José Mariano Mociño.

Sus principales obras son: Ensayo a la materia médica vegetal de México; Sobre el árbol llamado de las Mantas y Sobre la bipecacuana.