Convento de Santa Clara

A corta distancia del palacio ducal se encuentra el Monasterio de Santa María del Valle, conocido popularmente como Convento de Santa Clara. Fundado en 1.428 por el primer SantaclaraSeñor de Feria y su esposa Elvira Laso de Mendoza, su clausura vendría a satisfacer la vocación monástica de dos de sus hijas y su iglesia a servir de panteón del linaje.

La capilla mayor de la iglesia, que fue concluida en 1.454, guarda las esculturas funerarias de García Laso de la Vega y de su hermano el primer conde de Feria y su esposa, obras relacionadas con Egas Cueman. En el retablo mayor, contratado en 1.670 con el ensamblador Alonso Rodríguez Lucas, se venera la imagen alabastrina de la titular del monasterio, obra de la primera mitad del siglo XV. En el lado de la epístola se halla la capilla funeraria del segundo duque de Feria, dedicada a San Raimundo de Peñafort y construida hacia 1.616. Aledaña a la misma, pero abierta a la nave, está la diminuta capilla de las Reliquias, en la que se guarda una espléndida colección de relicarios por el segundo duque y su madre en 1.603.

La clausura, que no puede visitarse, se articula en torno a un claustro del siglo XV, en cuyos muros se conservan algunas pinturas góticas. Fueron importantes las reformas realizadas en los siglos XVI y XVII, fruto de las cuales son el refectorio, el arco y su sillería, el patio de la Portería o la nueva enfermería y sus patios clasicistas. Las monjas conservan numerosos objetos de culto, muchos de ellos procedentes de sucesivas donaciones de la Casa ducal, entre los que se encuentran el conjunto de vestiduras litúrgicas de difuntos, conocido como terno de las Águilas, y la cruz procesional y los ciriales de plata y ébano.